La inteligencia artificial está transformando rápidamente la industria aseguradora.
Las compañías ya la utilizan para analizar riesgos, detectar fraudes, agilizar siniestros, atender clientes y mejorar sus procesos de suscripción.
Sin embargo, la inteligencia artificial también puede equivocarse. Una respuesta incorrecta, una “alucinación” del sistema o una decisión automatizada pueden provocar pérdidas económicas, demandas y daños a terceros.
La NAIC, organización que reúne a los reguladores de seguros de Estados Unidos, ha impulsado mayores exigencias de transparencia, precisión, control de discriminación y supervisión humana en el uso de estas tecnologías.
¿Quién responde cuando la inteligencia artificial falla?
Esta es una de las principales dudas para las empresas.
Un error de inteligencia artificial podría involucrar distintas pólizas:
- Cyber.
- Responsabilidad profesional.
- E&O.
- D&O.
- Crime.
- Responsabilidad de productos.
El problema es que ninguna de ellas necesariamente cubrirá la pérdida de manera completa.
Munich Re señala que todavía existen dudas importantes sobre cómo responden las pólizas tradicionales cuando una herramienta de inteligencia artificial provoca un daño. El mercado asegurador está comenzando, por esta razón, a analizar y desarrollar coberturas específicas para este tipo de riesgos.
En marzo de 2026, HSB, una compañía de Munich Re, lanzó una cobertura de responsabilidad por inteligencia artificial orientada a proteger a empresas frente a determinadas demandas relacionadas con el uso de estas tecnologías.
El riesgo de “silent AI”
También está apareciendo la denominada silent AI: exposiciones relacionadas con inteligencia artificial que podrían encontrarse cubiertas, limitadas o excluidas en pólizas existentes sin estar mencionadas de forma expresa.
Esto genera un desafío importante para las empresas, porque utilizar inteligencia artificial no significa necesariamente que sus pólizas actuales hayan sido diseñadas para responder frente a los riesgos derivados de esa tecnología.
Por eso, las empresas deberían identificar dónde utilizan inteligencia artificial y revisar si sus seguros corporativos responden frente a situaciones como:
- Errores de sistemas automatizados.
- Filtración o uso incorrecto de datos.
- Infracciones de propiedad intelectual.
- Deepfakes y fraude.
- Daños a clientes o terceros.
- Interrupciones de las operaciones.
La revisión debe considerar especialmente los límites, exclusiones, definiciones y eventuales superposiciones entre coberturas como Cyber, D&O, E&O y responsabilidad profesional.
En Mi Portal Seguro ayudamos a las empresas a revisar sus programas de seguros e identificar posibles brechas frente a nuevos riesgos tecnológicos.

